Sacraments: First Communion


While all the sacraments are important for helping us grow in holiness, there is one sacrament that stands above the rest in importance for living a life of genuine holiness: the Eucharist. The Eucharist is the sacrament in which the Body and Blood of Jesus Christ become present under the appearance of bread and wine. It is the very heart and center of our Catholic faith life, and it is the epitome of our expression of faith and the best way to share in the saving grace of Christ. When we receive the Eucharist, we are united with Christ who lived, died, and rose again for our salvation and we are united with one another; we are strengthened and our relationships with other Christians are made holy; we are nourished with God’s transforming grace; and we are prepared for the future glory of God’s heavenly banquet. In short, receiving the Eucharist is the way we can taste a little of heaven while on earth.

Children typically receive their First Holy Communion at the end of 2nd grade. Children may receive preparation through our parish Faith Formation program. For more information on registering your child to prepare for and receive his or her first Eucharist, please contact the Director of Religious Education, Paul Kankiewicz, at 828-264-8338 or [email protected]

If you are an adult Catholic who has never received your First Communion and would like to, please speak with our pastor, Fr. Buckler, or the Director of Religious Education, Paul Kankiewicz.

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Si bien todos los sacramentos son importantes para ayudarnos a crecer en la santidad, hay un sacramento que está por encima del resto en importancia para vivir una vida de santidad genuina: la Eucaristía. La Eucaristía es el sacramento en el cual el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo se hacen presentes bajo la apariencia del Pan y del Vino. Es el corazón y el centro de nuestra vida de fe católica, y es el epítome de nuestra expresión de fe y la mejor manera de compartir la gracia salvadora de Cristo. Cuando recibimos la Eucaristía, estamos unidos con Cristo que vivió, murió y resucitó por nuestra salvación, y estamos unidos unos con otros; Nos fortalecemos y nuestras relaciones con otros cristianos se hacen santas; Nos nutre de la gracia transformadora de Dios; Y estamos preparados para la gloria futura del banquete celestial de Dios. En resumen, recibir la Eucaristía es la manera en que podemos probar un poco del cielo mientras estamos en la tierra.

Los niños generalmente reciben su primera comunión al final del segundo grado. Los niños pueden recibir preparación a través de nuestro programa parroquial de Formación de Fe. Para obtener más información sobre cómo registrar a su hijo para prepararse y recibir su primera Eucaristía, comuníquese con el Director de Educación Religiosa, Paul Kankiewicz, al 828-264-8338 o [email protected]

Si usted es un católico adulto que nunca recibió su Primera Comunión y quisiera hacerlo, hable con nuestro pastor, el Padre Buckler, o el Director de Educación Religiosa, Paul Kankiewicz.